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Cómo establecer altas expectativas para mi hijo

Publicado
marzo 17, 2020
Por
INCLUDEnyc
Tipo
Voces de la comunidad
Una madre negra se arrodilla junto a su hijo y se abrazan con fuerza en un parque un día de invierno.

Acola recurrió a INCLUDEnyc muchas veces en los años recientes. Primero, llamó a INCLUDEnyc para informarse sobre cómo conseguir una evaluación para su hijo de 3 años, Kaleb. “No estaba segura de su diagnóstico, así que llamé a INCLUDEnyc”, dijo Acola.

La Educadora Familiar Sénior de INCLUDEnyc, Ruth, le explicó los pasos para hacer una evaluación que identificaría las necesidades de Kaleb y qué servicios y apoyos podrían ser los mejores para él. Ruth también subrayó lo importante que era tener todo descrito en el Programa de Educación Individualizada (Individualized Education Program, IEP por sus siglas en inglés) de su hijo. “Lograr cambiar el IEP fue muy frustrante, pero gracias a que INCLUDEnyc me animó a ser persistente, Kaleb tiene ahora terapias del habla y ocupacional y fisioterapia”.

A continuación, Acola asistió a un taller de INCLUDEnyc llamado “Turning 5”, en el que educadores repasan el proceso para solicitar el ingreso en kínder con un IEP. “El proceso es intenso. A veces, parece que estás haciendo una solicitud para un instituto universitario, no para kínder. Por suerte, pude asistir al taller y luego llamé a la Línea de Ayuda para aclarar algunos detalles con un educador”, indicó Acola. “Durante el taller, también disfruté conectándome con otros padres. Pude enterarme de otros problemas que tenían con Medicaid o el transporte de autobús”.

Tras superar el proceso de “Turning 5”, Kaleb fue admitido en su primera opción, un programa de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (Science, Technology, Engineering and Mathematics, STEM por sus siglas en inglés). “Mi hijo se merece lo mejor e INCLUDEnyc me ayudó a abogar por la escuela y los servicios que necesitaba”, dijo Acola. “En general, el mundo establece bajas expectativas para nuestros hijos, centrándose en las limitaciones y no en las posibilidades. Veo lo que mi hijo puede hacer. A Kaleb le encanta construir y arreglar cosas. Le gusta resolver rompecabezas. Podría ser ingeniero algún día”.